El poeta Manuel Álvarez Ortega (Córdoba, 1923) ha publicado en la colección de poesía “Devenir”, que desde hace años dirige con tanto acierto y con tan buen criterio el editor Juan Pastor, un nuevo libro de poemas en prosa titulado Cenizas son los días. No es ésta la primera ocasión en que el magisterio lírico del cordobés ve la luz en la mencionada colección, pues varios son los títulos suyos que han sido editados en ella. Quien en sus inicios fundara y dirigiera la revista “Aglae” (1949-1953), ha sido también traductor y editor de la mejor poesía en lengua francesa, si bien la nómina de sus títulos resultaría demasiado extensa para el reducido espacio de una reseña. Baste decir que estamos ante un poeta mayor, aunque reconocido, nunca suficientemente valorado, a mi juicio; y ello por la calidad difícilmente superable de su obra, por cuyos méritos ha sido propuesto en dos ocasiones al premio Nobel de Literatura.
Para mí es un honor participar en la clausura de este ciclo que, bajo el título La voz. El compromiso de la palabra, ha venido organizando con gran logro la colección Devenir de poesía y ensayo, y quiero agradecerle a su editor, Juan Pastor, el oportuno debate que se ha llevado a cabo sobre este asunto, precisamente en una época tan descafeinada como la nuestra, donde plantear cualquier tipo de compromisos o lealtades parece estar fuera del ámbito de la moda y el glamour. Me honra también poder traer a colación la figura de Aurora de Albornoz , quien fuera mi maestra y amiga, en un panel donde su nombre no queda sombreado por la presencia de Valle-Inclán, Miguel Hernández o Blas de Otero, sino al contrario, plenamente justificado por cuanto, como investigadora y crítica literaria, hiciera por la difusión de la obra de todos ellos. Por otra parte, Aurora de Albornoz es una escritora distinguida en el catálogo de la colección Devenir, que ha editado hasta la fecha tres títulos importantes para comprender la vertiente crítica y creativa de nuestra escritora:
Entrevista a Diana Cullell, doctora en Literatura Española, Universidad de Liverpool El sesgo político no ha de considerarse esencial en la poesía de la experiencia
La poesía actual se ramifica en dos familias. Una opulenta en medios, recursos y feligreses, la de la experiencia; otra, la de la diferencia, marginada, devaluada y con escasas vías en las que amplificar su voz. Todo esto ocurre en España. En el resto de Europa no es así.
La lectura del segundo libro de poemas de Esther Peñas, Penumbra, el primero fue De este ungido modo, publicado igualmente por Devenir, requiere un acoplamiento pleno del lector con la escritura, la tensión anímica de quien está dispuesto a entregarse en la misma medida a lo visible y a lo invisible para habitarlo en su sustancial unidad. Por eso no es posible resbalar por el cuerpo del poema, sino que éste le
Buenas tardes, soy Fernando Escudero, antiguo (en muchos sentidos ya) profesor de Lengua y Literatura de Israel García Gómez, y quiero empezar mi participación en este acto agradeciéndole a Israel, al autor, el haberme invitado a la presentación del mismo, lo cual es un placer y un honor, y a Juan Pastor, ilustre editor, el haberlo consentido