RESEÑAS


Antonio César Morón, El límite de las inercias. Germen y corolario del amor

AutoresAntonio César Morón, El límite de las inercias, Germen y corolario del amor, 

Por Miguel Ángel García
(Universidad de Granada)
 
El límite de las inercias es el amor, el amor de muchos días, por utilizar una expresión de la que se sirvió Jaime Gil de Biedma en un capítulo de su libro sobre el Cántico guilleniano. Con amor de muchos días me refiero a la Afrodita celeste, no a la pandémica, como reza el título de un célebre poema del autor de Las personas del verbo, a Ágape y no a Eros, por poner al mismo tiempo sobre la mesa la dialéctica a la que atiende Denis de Rougemont en su no menos conocido libro sobre el amor en Occidente. La Venus urania dibuja el límite de la inercia hacia la Venus vulgar, aunque siempre como las construye Gil de Biedma y no al modo estrictamente platónico, en esta segunda entrega poética de Antonio César Morón. Hagamos un breve rodeo, con todo, antes de justificar esta conclusión provisional. 


Los árboles solitarios. Una hermenéutica del amor. Por Juan Ramón Martínr

AutoresLos árboles solitarios. Una hermenéutica del amor.
Por Juan Ramón Martín
(Texto de presentación)
 
Buenas tardes y muchas gracias Alejandro por invitarme a la presentación de este libro Los árboles solitarios, en este entorno tan agradable ante este auditorio que declara, estoy seguro, su amor absoluto a la palabra y a la poesía. Digo y creo no confundirme que este grupo de personas que formamos esta reunión tenemos algo o mucho de filólogos, de amantes-enamorados de las palabras, de sus significados, sus formas escritas, sus sonidos y de las resonancias contenidas en ellas. Del poder evocador y transformador que poseen las palabras. Tus palabras en este caso.


Las sumas y los restos, de Ana Pérez Cañamares Por Belén Artuñedo

GaleríasLas sumas y los restos, de Ana Pérez Cañamares
 
V Premio de poesía Blas de Otero. Villa de Bilbao 2012
Por Belén Artuñedo
 
Buenas tardes, me corresponde introducir hoy la lectura que Ana Pérez Cañamares va a ofrecernos de su libro Las sumas y los restos, que obtuvo el V Premio de poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2012 y le agradezco a Ana la oportunidad que me ha dado de acompañarla en esta invitación a la lectura de su libro; también su confianza en que yo dibuje un itinerario de lectura personal, que es lo que puedo hacer: comentaros los hitos que, en mi manera de hacer míos sus poemas, han marcado la conmoción que su mirada sobre las cosas y su voz me despiertan.



"Como trabajar una duna" por Esther Ramón

(Texto de la presentación en Madrid el 29 de mayo de 204)
Por Esther Ramón
 
¿Cómo se trabaja una duna? ¿Con las manos, con la palabra? ¿Cómo arrebatarle su labor, neutralizar al viento? Ese mismo viento que llega de pronto, con el que “vuelan las sábanas” y que “castiga las camisas”. Su arena, muy fina, proviene de la erosión de las rocas, inmóviles y firmes, cuya corteza es miedo y cuya “entraña es inocente”. El viento es persistente, las embiste con diferentes velocidades o ímpetu, día tras día, parece abandonar su empeño y su impulso, en otros, pero prosigue su labor sobre ellas, a veces con rabia, otras con suavidad, otras con silencio. Poco a poco, se desprenden pedazos muy pequeños (tanto como los poemas que hoy nos ocupan) del corazón de cada roca, protegido y duro, tan diminutos que son casi imperceptibles. 


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