
Flores a un Sueño Olvidado es la única obra que ha publicado hasta la fecha. El estilo ecléctico del autor se deja traslucir en este viaje onírico. Sus páginas recorren una infinidad de oscuros paisajes atemporales, a veces deudores de la simbología postromántica y neogótica, pero huyendo tanto de encorsetadas estructuras academicistas como del «desamparado desarraigo contemporáneo».
Flores a un Sueño Olvidado contiene el poemario homónimo y también Sueños de Anochecido Jardín, una selección de microrrelatos destilados en clave de prosa poética. A lo largo de toda su obra, el autor nos muestra el drama del Arte como el elemento más puro de la creación humana, y la ensoñación como el último bastión de la verdadera libertad.