Daniel Zamora
Piensa Daniel Zamora que la poesía se ha vuelto caprichosa, superflua y vana, que la metafísica completó su desarrollo y que los últimos dioses se disiparon para siempre. Los más antiguos y trascendentes poderes del hombre han sido expulsados de los centros de decisión del sistema. En tales condiciones nihilistas y antipoéticas ya no es posible el canto fundador que, sin embargo, resulta imprescindible para superar la ruina y el absurdo y para dar importancia a los fenómenos primordiales. Por eso, este libro nos invita a recorrer el camino donde confluyen y se enfrentan la belleza, el pensamiento y la divinidad, para cantar, sin salir de la intemperie, la imposibilidad del canto.

