RESEÑAS


Cuando todo se vuelve diferente - Ángel Luis Luján

Por Ángel Luis Luján

Acostumbrados como estamos a despedir a todos por igual y hacer tabla rasa ante la inmensidad de la muerte, se nos olvida que hay diferencias. Que no es lo mismo. Que hay quien lega al porvenir memoria de su tiempo y de su ser, y eleva la existencia de los demás a un grado mayor de sentido con la más alta generosidad. Diego Jesús Jiménez lo hizo a través de la poesía principalmente, pero también de la pintura; y a los que tuvimos la fortuna de conocerlo, nos infundió,


El cauce hondo de la memoria - Javier Lostalé

Por Javier Lostalé

Quien ha empañado el lenguaje del sonido medular de la existencia; quien ha hecho de la memoria espacio y tiempo en tensión, lecho hondo habitado hasta la conciencia, y de lo telúrico biografía; quien ha sentido la iluminación del origen y ha borrado fronteras entre lo individual y lo colectivo; quien se ha enfrentado a la Historia desde la desnuda condición humana y ha creído en el pulso salvador del Arte; quien en su obra ha integrado con la


Diego Jesús Jiménez "Lugar de la palabra" - Juan José Lanz

Ahora que se nos ha ido, empezaremos a darnos cuenta del inmenso hueco
que nos ha dejado Diego Jesús Jiménez.

Por Juan José Lanz

Para mí, Diego era casi más grande amigo que poeta, y ya es decir, porque (y a los premios que recibió en vida me remito) su calidad poética es indiscutible: Diego Jesús Jiménez es, sin duda, uno de los más grandes poetas españoles de los últimos cuarenta años y uno de los que mejor han sabido desentrañar la trabazón ideológica de nuestra sociedad contemporánea desde una estética que no renuncia nunca a la más alta calidad, pero tampoco a la denuncia de la hipocresía, al desvelamiento de los verdaderos motores de nuestro mundo; es más, en su obra (no sólo poética, sino pictórica y crítica), ambos elementos van de la mano, la estética es el modo de denuncia y de transformación utópica de una realidad que sólo cobra sentido cuando es soñada, que sólo se realiza cuando el ojo se desplaza más allá del límite impuesto por la línea (“La mirada / sólo es capaz de contemplar el mundo / cuando abandona el cauce que la línea le ofrece”). Hay una metáfora, casi un símbolo de su obra, que se repite en la poesía de Diego: el color que se transfiere al cuadro, como en la pintura del Greco, en la de Zurbarán o en las cuevas de Altamira, procede de la impregnación de la materia natural en el lienzo o en la pared, que así se transustancia en sueño, en arte, y que revierte en la realidad de la que nace para transformarla. Así, su poesía; así, su obra toda. No hay una línea que separe la realidad del arte: ésta es soñada (de ahí la dimensión utópica de su obra y su conciencia dialéctica de la Historia) en la obra que se transforma y la transforma, para avanzar en un misterio que se expande, cuyo desvelamiento siempre está más allá. Ésa es la gran lección que aprendió del Barroco, del Manierismo: el ojo que se acostumbra a la línea, miente.


Arte y cultura - Rafael de Cózar

Poesía: arte y cultura de un arte soñado
Por Rafael de Cozar

 Buena parte de la dedicación artística es en esencia utópica, pues parte, como señaló Baudelaire, de la base de la destrucción de la realidad para construir otra, es decir, reescribir el mundo, pero también hay líneas estéticas cuya base es contar el mundo, anotarlo, describirlo. Entre esas dos líneas de fuerza se mueve la mayoría de la producción artística, desde la ortodoxia a la heterodoxia, desde el realismo a las vanguardias. En todo caso, como ficción, el arte es, frente a la historia, una mentira, un mundo soñado, no sucedido y, a menudo, imposible de suceder. 

 Si elimináramos de la historia del arte todo aquello cuya motivación no fue esencialmente artística, es decir, el arte como ilustración de las ideas morales, religiosas, ideológicas, el “deleitar aprovechando”, la función pedagógica, etc, nos quedaríamos con un museo muy reducido, del mismo modo que el arte del paleolítico y el neolítico nada tuvo que ver con el arte, sino con el rito, la magia y la “religión”.


"Los mares, las memorias" se debía publicar -Miguel Florián

 

Veinticinco años de Devenir
​Por Miguel Florián

Me siento un poeta “de” Devenir. Seguramente, de no haber sido por el interés que Juan Pastor mostró hace 16 ó 17 años por el poemario inédito Los mares, las memorias, la poesía se hubiera perdido para mí. Yo ya era talludito y desconfiaba de mis poemas. Aunque escribía desde los 16 años sólo había publicado algunos pocos en revistas (Fin de siglo, Contemporáneos…). Recuerdo cómo Juan me telefoneaba insistiendo en que debía publicarlo, ya fuera en Devenir, ya fuera en otra parte. Se publicó en Devenir y aún le agradezco la confianza que entonces depositó en mía. Gracias de nuevo, Juan.

Devenir cumple 25 años y ello se debe al tesón, al enorme esfuerzo realizado por Juan. Esfuerzo, por otra parte, bastante desinteresado.


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