Manuel Álvarez Ortega: Once títulos más dos ensayos sobre su obra


MANUEL ÁLVAREZ ORTEGA
(Córdoba 1923 - Madreid 2014)
DEVENIR HA PUBLICADO ONCE TÍTULOS
DEL POETA MÁS DOS ENSAYO SOBRE SU OBRA
 
• Gesta. Colección “Devenir”. Barcelona, 1988.
• Código. Colección “Devenir”. Madrid, 1990.
• Liturgia.. Colección “Devenir”. Madrid, 1993.
• Intratexto. Colección “Devenir / El otro”. Madrid, 1997.
• Manuel Álvarez Ortega. Dedicatoria. Colección “Devenir”,  Madrid,1998
• Veinte poetas franceses del siglo veinte. Colección “Devenir”.  Madrid, 2001
Portadas• Desde otra edad. Colección “Devenir”. Madrid, 2002.
• Antología  poética (1941-2005). Colección “Devenir”. Madrid,  2007.
• Antología poética, de O. V. de L. Milosz. Colección Devenir”  Madrid, 2008.
• Ceniza son los días. Colección •”Devenir”. Madrid, 2010.
• Diálogo. Colección “Devenir / El otro”. Madrid, 2013
 
OTRAS OBRAS SOBRE MANUEL ÁLVAREZ ORTEGA EN DEVENIR
Asunción Córdoba
Fábula muerta. En torno al universo simbólico  en la poesía de Manuel Álvarez Ortega. Colección “Devenir Ensayo”. Madrid, 2008.
Francisco Ruiz Soriano
La poesía de Manuel Álvarez Ortega
Colección “Devenir Ensayo” Madrid 2013
 
ALGUNAS PUNTUALIZACIONES SOBRE
MANUEL ÁLVAREZ ORTEGA.
La perspectiva que nos va dando el tiempo más allá de los criterios y decantación de la crítica, más allá del resplandor y brillo de la cultura. De los numerosos  “eventos” y “saraos” donde se vocifera…para convencer, para marcar tendencias, parcelas de poder y determinar las directrices y el canon de la poesía en nuestro país, bajo el grito de independencia y libertad olvidando que la cultura también se nos impone y ejerce su dictadura.
Pero Manuel Álvarez Ortega, lejos de todo esto, de forma natural y coherente pero en un ejercicio de absoluta libertad, se establece con fuerza más allá de nuestras fronteras como lo demuestran las últimas publicaciones de su obra en París y en Estocolmo. Lo que nos ayuda a valorar en su justa medida, la importancia y coherencia de su obra. Por eso apoyé y acepté en su momento la coordinación de este monográfico, que con muy buen criterio y buena dosis de oportunidad, le dedica  “La manzana poética”. Están en esta publicación, los que han querido y tienen que estar. Aunque también es verdad que la prisa y el ritmo que nos impone la cotidianidad, han impedido que otras voces se hayan podido sumar y manifestar aquí, aunque esas voces tengan el poder y autoridad suficiente para hacer ruido y gritar donde sea preciso y necesario hacer una definitiva y seria valoración de su obra.
 
Resulta esclarecedor y nos aclara muchas dudas, si observamos con atención la evolución de su ruidoso silencio, desde la publicación de su primer libro, La huella de las cosas en abril de 1948 hasta nuestros días. Así en abril de  1949, se publica el primer número de la revista “Aglae”. En julio de 1972  aparece su Antología poética (1941-71)”, con prólogo de Marcos Ricardo Barnatán. En octubre de este mismo año la revista “Fabas” de Las Palmas de Gran Canarias le dedica un monográfico (número doble 34-35), y la revista “Antorcha de Paja” lo hace, asimismo, en febrero de 1974. En mayo de 1986 el suplemento  literario “Culturas” del “Diario de Córdoba”, le dedica también un número monográfico. En marzo de 1998 ve la luz en Devenir: A Manuel Álvarez Ortega. Dedicatoria  así, como el monográfico coordinado por Francisco Ruiz Soriano, que la revista “Barcarola” le dedica al poeta en el año 1999 y en el año 2001, la universidad de Saint Gallen, Suiza, presenta ante la Academia Sueca su candidatura al Premio Nobel de Literatura. Candidatura que fue aceptada y reconocida por la Academia. Hoy, en este 2012 y cuando está a punto de cumplir sus noventa años de edad, muy bien llevados y con una lucidez y memoria muy cercana, casi tocando la exquisitez, y con 75 años de trabajo y dedicación a la poesía, Manuel Álvarez Ortega sigue donde siempre. Sin el reconocimiento que se merece pero avanzando por encima y cada una de las generaciones que le preceden.
 
Quiero pensar que las circunstancias y esclavitud que hoy nos impone el tiempo, han hecho que alguna de las voces de reconocida fidelidad y magisterio al poeta, no hayan podido estar. Pero la colaboración en esta publicación de nuevos valores, aseguran y dan fe de lo que se dice al principio de estas puntualizaciones. El silencioso ruido de un poeta consolidado, que aparentemente no está. Pero que nunca defraudó, ni defraudará a sus lectores. El interés de las nuevas generaciones por la obra de Manuel Álvarez Ortega, es lo que a mi entender, aseguran su continuidad, su verdadero y particular establecimiento del canon.