El cauce hondo de la memoria - Javier Lostalé


Por Javier Lostalé

Quien ha empañado el lenguaje del sonido medular de la existencia; quien ha hecho de la memoria espacio y tiempo en tensión, lecho hondo habitado hasta la conciencia, y de lo telúrico biografía; quien ha sentido la iluminación del origen y ha borrado fronteras entre lo individual y lo colectivo; quien se ha enfrentado a la Historia desde la desnuda condición humana y ha creído en el pulso salvador del Arte; quien en su obra ha integrado con la

misma respiración lo visible y lo invisible, lo real y lo mágico, la ética y la estética; quien ha trepanado el lenguaje hasta bañarse en sus imágenes y despertar el cuerpo de las sombras; quien ha concebido la creación poética como un modo de ser en plenitud , nunca en solitario, sino acompañado por tantos desheredados, víctimas del poder o humillados; quien ha tocado el misterio de la copulación entre el amor y la muerte; quien ha dotado a sus poemas de una simiente oral y ha hecho germinar en ellos la mirada, pues la escritura se nutre de la contemplación (no olvidemos que quien mueve la mano es también un pintor);quien reuniendo todo lo hasta ahora dicho aspiró a lo absoluto abrazando la realidad con todos sus pliegues hermosos y terribles, es un poeta esencial. Diego Jesús Jiménez lo fue hasta su muerte, y sin tiempo lo será. Su obra, creadora de un universo mítico, pues siempre renacido de sus fuentes primeras, “iluminará nuestros sentidos”(parafraseo el título de la antología de Diego Jesús preparada por Manuel Rico), nos emocionará con su encarnación de la Naturaleza y el fulgor de una belleza llena de latidos, con la temperatura de su imaginación y su fuerza onírica nos mostrará el rostro más velado de la realidad y, desde su compromiso radical, nos alzará a un territorio más solidario. Nos hará, como solía decir otro poeta esencial, su amigo Claudio Rodríguez, “mejores”. Pronuncio algunos títulos de sus libros fundamentes: La ciudad, Coro de ánimas ,Fiesta en la oscuridad y, sobre todo, Bajorrelieve e Itinerario para náufragos, y le escucho mientras un impulso puro y desconocido dignifica mi vida.